La imborrable huella del período Cuaternario en la provincia de Granada ha hecho posible que se haya iniciado un importante proceso, para adherir la zona norte de la provincia de Granada a la red de Geoparques de la Unesco.

Tal es la importancia del proyecto, que el conocido aventurero Jesús Calleja, a través de su programa “Volando Voy”, haya querido dedicar un capítulo a estas tierras que aún laten con fuerza desde los albores de la vida.

El programa gira en torno a la enigmática pero bella zona desértica de este rincón de la provincia de Granada, donde los famosos “badlands” son las mejores cartas de presentación de la caprichosa acción de la geología con el paso del tiempo.

La grabación cuenta con la colaboración de multitud de autóctonos de la zona; no podemos olvidar que el proyecto Geoparque de Granada abarca un total de 47 municipios de esta provincia andaluza. La colaboración de los residentes de los diferentes puntos del recorrido ha sido de suma importancia, para enriquecer y otorgarle un toque cultural e inédito a la producción del programa.

Sin duda, esta acción impulsa la imagen de marca del territorio cueva, a través de la puesta en valor de sus recursos naturales, así como del patrimonio cultural inmaterial de la zona. La amplia oferta cultural del territorio posibilita una inmersión total en la historia y en las primeras culturas que se asentaron en estas tierras mágicas.

La espectacularidad de los contrastes paisajísticos de la zona, sobre todo del Desierto de Gorafe, son fácilmente comparables al Gran Cañón del Colorado del continente americano, donde sinuosas formas se abren camino, a través de kilómetros de aventura, naturaleza y desconexión.

El equipo de grabación del programa ha podido recorrer estas increíbles rutas por tierra y por aire, para así comprobar de primera mano la singularidad de este agreste rincón de la geografía española.

Desde la Asociación Andaluza de Cuevas Turísticas os invitamos a formar parte de este crisol de emociones, cultura, historia y tradición. Al fin y al cabo, podemos llevarnos un “souvenir” o recuerdo físico de cada destino que visitamos, pero lo que realmente quedará grabado en la retina por siempre serán las emociones vividas, traducidas en experiencias.

¿Os gustaría sentiros enormemente grandes pero pequeños al mismo tiempo en este pequeño gran mundo? No dejéis pasar la oportunidad de despertar el espíritu aventurero y disfrutar de mil y una experiencias enriquecedoras, que reforzarán de manera directa vuestra cultura viajera.